Parte de la estación caminando por la Fuenfría, enlazando la calzada romana con la pista de la Carretera de la República hasta los Miradores de los Poetas, donde poemas y granito comparten horizonte. Son entre doce y dieciséis kilómetros, desnivel moderado y abundante sombra. Hay fuentes estacionales, así que verifica su estado. En días claros, la llanura madrileña contrasta con la franja verde del valle, creando un recuerdo luminoso y muy fotogénico.
Desde el apeadero, atraviesa la Dehesa de la Herrería con sus fresnedas centenarias y prosigue hacia Abantos por sendas sostenidas, evitando pistas muy empinadas. La recompensa son panorámicas del Monasterio y la sierra alineada hacia el norte. Calcula entre trece y dieciocho kilómetros y un desnivel que exige paso constante. En verano, madruga y busca sombras; en invierno, lleva cortavientos y guantes. La bajada directa permite ajustar la hora del tren sin prisas.
Algunas jornadas invitan a enlazar hasta cotas superiores aprovechando servicios específicos o combinaciones disponibles desde Cercedilla. Infórmate siempre del estado operativo de los enlaces de montaña y posibles buses, porque a veces se interrumpen por obras o meteorología. Alternativas como el Camino Schmidt, los Siete Picos o las praderas de Cotos resultan extraordinarias cuando hay buenas condiciones. Ajusta el reloj con rigor y prioriza la seguridad en collados expuestos.